Ayer publiqué un escueto «¡Hasta luego!» en mi cuenta de Instagram y me bajé del escaparate rey. Al hacerlo, se me preguntó sobre si me había pasado algo. La respuesta corta es: nada. No es un arrebato de una mala tarde, ni una decisión impulsiva. La respuesta larga es, en realidad, un ejercicio de lógica, Leer entrada
