EL HOMBRE QUE ELIGIÓ EL HIELO

Aceptó las condiciones del invierno con una docilidad pasmosa. Cuando ella, agotada, le propuso un pacto de compañeros de piso —las habitaciones separadas, la cortesía de los buenos días, el silencio limpio de reproches y exigencias—, él sintió un alivio tan profundo que casi le pareció estar alcanzando el nirvana. Un orgasmo onírico. Por fin Leer entrada